
Y ya han pasado 7 meses... y ya tenemos que despedirnos... y hoy toca volver la vista atrás.
Hace 7 meses mi vida era muy diferente, hace 7 meses yo era muy diferente... odiaba mi vida, me odiaba a mí, odiaba mirarme al espejo, odiaba verme en fotos, odiaba ir a comprar ropa, odiaba salir porque implicaba arreglarse y ser consciente, una vez más, de que era la menos vistosa de mis amigas (vamos a decirlo asi) aunque fuera a la que más se la viera, de lejos amos jeje.
Y pasaron otras muchas cosas que me hicieron tocar fondo, porque cuando no te quieres, cuando salir a la calle es algo parecido a una tortura por la que no pasarías si pudieras vivir encerrada en casa; cuando sales y estás deseando volver... pues lo que transmites y lo que atraes casi nunca son cosas buenas.
Es en este momento cuando le conocí a él, y puse todos mis sueños y todas mis esperanzas y toda mi fe en él para que me ayudara a recuperar la chica que una vez fuí. Él fue el motor que impulsó este cambio, fue el motivo, fue la excusa...
Han pasado 7 meses y soy feliz. Y me hago fotos (sois testigos jaja). No puedo decir que me guste, pa eso necesito yo una artillería de profesionales, pero sí me veo mucho mejor que antes, y eso ayuda, ayuda mucho. Y sonrío. Y río. Y vivo. Y voy a comprar ropa, así xq sí... sin más. Y vuelvo a sonreir.
Él me ha cambiado la vida.
No puedo decir que le echaré de menos... pero siempre le daré las gracias.
Hoy nos separamos, para siempre.
GRACIAS... baloncito mío :)



